domingo, 17 de abril de 2016

Un torneo con tres copas

Un torneo con tres copas

La semana pasada asistí a un torneo en la ciudad de Las Parejas. Había gentes de toda la provincia y competimos como leones por su comida, es decir, sentados a la sombra de unas galerías, tomando café y comiendo medialunas (los leones machos dominantes de no salen a cazar, este hacer lo realizan las leonas, quienes luego alimentan al rey de la manada). Fue un torneo por sistema suizo, esa genialidad organizativa que enfrenta en cada ronda a competidores que posean una misma puntuación, de modo que -en teoría- cada jugador se enfrenta siempre a otro de su propio nivel.


Cuando mediaba el torneo ya sabíamos que, entre tanto inscrito, se habían anotado dos padres y dos hijos.

¡Más curioso fue ver que estos mismos ganaran el torneo!

Y no se imaginan la sorpresa cuando comprobamos que, habiendo solo tres trofeos para repartir, cada uno de ellos se llevara una copa!


¡¿Cómo puede ser?!


martes, 12 de abril de 2016

martes, 29 de marzo de 2016

Cuatro litros de mate cocido

Cuatro litros de mate cocido

El martes pasado, después de dictar el taller de ajedrez con los quintos, fui a la cocina a despejar la cabeza y a prepararme algo para tomar. Una alumna de séptimo, Josefina, estaba parada contra la mesada. Con gesto de frustración asía dos bidones de agua mineral vacíos. Tan preocupada la vi que le pregunté:

_ Jóse, ¿qué pasa?

_ Uh, profe, estoy en un problema –explicó. La seño de matemática me dio estos dos bidones y me pidió que le lleve cuatro litros exactos de mate cocido: “ni una gota más ni una menos” -me dijo- “si querés aprobar la materia…”

_ Y cuál es el problema -insistí.

_ Y, profe, que acá no hay jarra graduada, ni tazas cuya capacidad conozca; todo lo que sé es que este bidón carga tres litros (alzó el más pequeño), y que este otro carga cinco litros (inclinó un poco el otro), pero fíjese que ni siquiera puedo fraccionarlos a ojo porque su forma es irregular.

En efecto, los bidones no eran cilíndricos sino que por la base eran angostos, engrosaban en el medio y sobre la boca volvían a cerrarse: imposible calcularles unas fraccione).

_ Jóse -le dije- aun así el problema es bien sencillo y por eso te lo pidió la seño. Cargá uno de los bidones con mate de la olla, jugá un poco con su contenido en forma conveniente, y listo, ya podés volver a la clase con tus cuatro litros exactos de mate ¡y aprobar matemáticas!

_ Profe -me dijo- ¡qué fácil lo dice! Usted está acostumbrado a pensar con el ajedrez. Yo no me doy cuenta de cómo hacerlo…

Siempre que los niños piden una ayuda o preguntan algo siento ganas de darles respuesta -si la tuviera- pero eso es allanarles el camino, algo que nadie debiera hacer por otro. Cuántas más dificultades tenga un problema, tanta mayor felicidad reportará el haberlo solucionado.


¿Cómo debe obrar Josefina para cargar 4 litros exactos de la olla de mate, si solo cuenta con bidones de 3 y 5 litros de capacidad? 

Ajedrez en 4° de la 208, Chabás.